EL PESCADO:
Es considerado un alimento de primer orden por su excelente valor nutritivo, además de ser fácilmente digerible
Hoy las técnicas modernas de conservación en base a pescado congelado y la rapidez de los transportes, permiten garantizar un pescado fresco por más tiempo, pudiéndose lograr a la hora de consumirlo un alimento en óptimas condiciones tanto de frescura como de higiene.
De todas formas sería bueno detallar los elementos a tener en cuenta a la hora de comprarlo para saber con certeza en que condiciones se encuentra.
1) Los ojos deben estar brillantes, claros y no hundidos.
El pescado en mal estado tiene los ojos hundidos, la pupila grisácea y la córnea turbia.
2) La piel y las escamas deben ser relucientes y a su vez, las escamas deben estar firmemente adheridas al cuerpo y coloreadas de acuerdo a las características de cada especie.
3) Las agallas deben estar bien cerradas y su interior debe ser, por lo general, de color rojo brillante ( la caballa y los arenques las tienen negras) y no deben tener olor.
4) La carne del pescado fresco es rígida, firme, y unida al espinazo y si se la presiona con la yema de los dedos, debe volver enseguida a su forma natural.
5) Y por último una recomendación, cuando se regresa de la pescadería, se debe sacar enseguida el pescado de su envoltorio.
Si está limpio y no se piensa consumirlo ese mismo día, se pasará por agua salada, se secará bien y se guardará en el refrigerador.
Hoy las técnicas modernas de conservación en base a pescado congelado y la rapidez de los transportes, permiten garantizar un pescado fresco por más tiempo, pudiéndose lograr a la hora de consumirlo un alimento en óptimas condiciones tanto de frescura como de higiene.
1) Los ojos deben estar brillantes, claros y no hundidos.
El pescado en mal estado tiene los ojos hundidos, la pupila grisácea y la córnea turbia.
2) La piel y las escamas deben ser relucientes y a su vez, las escamas deben estar firmemente adheridas al cuerpo y coloreadas de acuerdo a las características de cada especie.
3) Las agallas deben estar bien cerradas y su interior debe ser, por lo general, de color rojo brillante ( la caballa y los arenques las tienen negras) y no deben tener olor.
4) La carne del pescado fresco es rígida, firme, y unida al espinazo y si se la presiona con la yema de los dedos, debe volver enseguida a su forma natural.
5) Y por último una recomendación, cuando se regresa de la pescadería, se debe sacar enseguida el pescado de su envoltorio.
Si está limpio y no se piensa consumirlo ese mismo día, se pasará por agua salada, se secará bien y se guardará en el refrigerador.
Lo importante está en conocimiento y determinar cuándo un producto comienza a perder frescura, ya que consumidor tiene que considerar Cuatro hechos:
1. Aspecto del pescado al momento de la compra.
2. Conservabilidad luego de la compra.
3. Apariencia y olor durante la preparación.
4. Palatibilidad del producto cocinado.
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